¡Cancelan concierto de Limp Bizkit en Estonia por comentarios pro-rusos de Fred Durst: "No son bienvenidos los que justifican la agresión"
- efectoparallax5
- 15 nov 2025
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La banda de nu-metal Limp Bizkit se ha visto envuelta en una nueva controversia geopolítica: su esperado concierto en la Unibet Arena de Tallin, programado para el 31 de mayo de 2026, ha sido cancelado de manera definitiva. La razón principal radica en los antiguos comentarios pro-rusos del vocalista Fred Durst, que han resurgido en medio de la tensión por la invasión rusa a Ucrania.
Autoridades estonias, un país con una historia marcada por la ocupación soviética, han dejado claro que no tolerarán en su territorio a quienes apoyen la agresión de Moscú.
El anuncio del show, hecho el 7 de noviembre, desató una ola inmediata de críticas. Inicialmente pospuesto con la esperanza de reprogramarlo, el evento pasó a la venta de boletos preventivos el 10 de noviembre, pero el rechazo fue abrumador.
La promotora Baltic Live Agency emitió un comunicado escueto: "Lamentamos informar que, debido a circunstancias fuera del control del organizador, el concierto de Limp Bizkit planeado para el 31 de mayo de 2026 está cancelado. Pedimos disculpas a los fans por las molestias".
La página del evento en Facebook ahora solo muestra el estatus "cancelado".¿Por qué la cancelación? El pasado controvertido de DurstTodo apunta a las declaraciones pasadas de Fred Durst, quien entre 2012 y 2018 estuvo casado con Ksenia Beryazina, una maquillista originaria de Crimea. En ese período, Durst expresó apoyo explícito a Rusia:
En 2014, tras la anexión de Crimea por Rusia (considerada ilegal por la comunidad internacional y Estonia), Durst apareció en escena con un cartel que decía "Crimea = Rusia. ¡Bienvenidos!".
Llamó a Vladimir Putin "un hombre con principios morales claros" y elogió su liderazgo.
En 2020, publicó en VK (la red social rusa) un mensaje extrañando a sus fans en Rusia y considerando obtener la ciudadanía rusa.
Estas declaraciones llevaron a que Limp Bizkit fuera vetada en Ucrania por años, e incluida en la base de datos "Mirotvorets" (un controvertido "lista de enemigos" ucraniana).
Estonia, que recuperó su independencia en 1991 tras décadas de ocupación soviética, ve en estos comentarios una justificación a la agresión rusa actual. El ministro de Asuntos Exteriores, Margus Tsahkna, fue tajante: "Mi posición es clara: Rusia es el agresor y Crimea está ocupada por Rusia.
Quienes justifican la agresión rusa y la ocupación de un país vecino no son bienvenidos en Estonia.
No tienen lugar en los escenarios estonios ni deben generar ingresos aquí". El Ministerio de Cultura también intervino, contactando a los organizadores para declarar el evento "inaceptable".
La portavoz del ministerio, Brita Kikkas, reforzó: "Estonia apoya la integridad territorial de Ucrania. Cada centímetro de territorio ucraniano pertenece a Ucrania. Apoyar al estado agresor no tiene cabida en nuestro espacio cultural".
Reacción de los organizadores y el contexto regional
Gunnar Viese, portavoz de Baltic Live Agency, admitió conocer las posturas de Durst, pero argumentó que desde 2015 la banda no ha hecho declaraciones políticas problemáticas. Además, han tocado en países pro-Ucrania como Alemania, Austria, Polonia y el Reino Unido. "Creíamos que el contexto había cambiado", dijo, atribuyendo los comentarios antiguos a un "espacio informativo distorsionado" durante el matrimonio de Durst.
Sin embargo, en el clima actual de los países bálticos –aliados firmes de Ucrania y críticos de Rusia–, la presión fue irresistible. Estonia, junto a Letonia y Lituania, ha adoptado políticas duras contra todo lo ruso, incluyendo la renombrada de teatros y el bloqueo de narrativas pro-Moscú. En 2020, Limp Bizkit tocó en Lituania (con solo 2,500 asistentes en un estadio de 20,000) y Letonia (con entradas agotadas), pero el panorama ha cambiado drásticamente desde la invasión de 2022.Fans en redes sociales están divididos: algunos lamentan la "cultura de cancelación" en un país que ama el nu-metal de los 2000, mientras otros apoyan la decisión por solidaridad con Ucrania. En X (antes Twitter), publicaciones como la de
@szonov
destacan el posible veto, y medios rusos como RT celebran el "apoyo" de Durst, aunque la banda no ha emitido comentarios oficiales.
¿Qué sigue para Limp Bizkit?
La banda, que recientemente perdió a su bajista Sam Rivers y se prepara para una gira por Latinoamérica a partir de finales de noviembre, no ha respondido públicamente. Su tour europeo de 2026 podría ajustarse, pero este incidente resalta cómo el pasado político de las estrellas rock puede chocar con la geopolítica actual. En un mundo polarizado, incluso "Break Stuff" parece haber encontrado un límite: la memoria de la ocupación y la defensa de la soberanía.Para los fans estonios, el mensaje es claro: la música es universal, pero la política no perdona.
¿Veremos a Durst disculparse o ignorarlo? Por ahora, Tallin dice "no thanks" al bizkit.





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