El día que Reagan quiso apropiarse de ‘Born in the USA’… y Springsteen se enfadó”
- efectoparallax5
- hace 21 horas
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El 19 de septiembre de 1984, durante un mitin de campaña en Hammonton, Nueva Jersey, el presidente Ronald Reagan mencionó a Bruce Springsteen y su canción “Born in the U.S.A.” (del álbum homónimo, que estaba en lo más alto de las listas).
Reagan dijo:
“El futuro de América descansa en mil sueños dentro de nuestros corazones. Descansa en el mensaje de esperanza de las canciones de un hombre que tantos jóvenes estadounidenses admiran: Bruce Springsteen, de Nueva Jersey. Y ayudar a que esos sueños se hagan realidad es de lo que va mi trabajo.”
Contexto y el malentendido
Esto ocurrió en plena campaña de reelección de Reagan contra Walter Mondale, en un momento de optimismo patriótico (“Morning in America”). El columnista conservador George Will había asistido a un concierto de Springsteen y escribió que sus canciones, pese a mencionar problemas como fábricas cerradas, terminaban con una “afirmación alegre y grandiosa: ¡Born in the U.S.A.!”. Esto influyó en la campaña republicana, que vio en la canción un himno patriótico.
Sin embargo, “Born in the U.S.A.” es una canción crítica y amarga, no un himno triunfalista. Narra la historia de un veterano de Vietnam que regresa a casa, enfrenta desempleo, marginación y frustración. El coro enérgico y la portada con la bandera estadounidense crearon la confusión: muchos solo oían el estribillo y el rock potente, ignorando las estrofas duras.
Springsteen rechazó previamente que la campaña usara su música y no compartía la visión de Reagan sobre el “sueño americano” en medio de la desindustrialización, el desempleo en el Rust Belt y recortes sociales.La respuesta de SpringsteenTres días después, el 21 de septiembre de 1984 en Pittsburgh, Springsteen reaccionó en el escenario:
“El presidente mencionó mi nombre el otro día en su discurso, y me puse a pensar cuál sería su álbum favorito mío. No creo que fuera Nebraska. No creo que haya estado escuchando este.”
Luego tocó “Johnny 99” (de Nebraska, un disco mucho más oscuro y acústico sobre desesperación obrera). También donó dinero a bancos de alimentos para trabajadores del acero en paro y enfatizó una visión del sueño americano más solidaria: donde los fuertes ayudan a los débiles.

En una entrevista posterior con Rolling Stone, Springsteen criticó los anuncios de Reagan: “Ves los anuncios de reelección de Reagan... ‘Es mañana en América’. Y dices: bueno, no es mañana en Pittsburgh. No es mañana en la calle 125 de Nueva York. Es medianoche.”
Este episodio es uno de los ejemplos más famosos de cómo una canción puede ser malinterpretada por completo en el contexto político. Ayudó a que Springsteen se volviera más explícitamente político en sus declaraciones, y el álbum se convirtió en un éxito masivo (millones de copias) pese a (o gracias en parte a) la controversia. La anécdota sigue recordándose cada vez que se habla de artistas y políticos usando su música sin permiso o comprensión.
Fue un choque clásico entre el optimismo reaganiano de los 80 y la mirada crítica de Springsteen sobre la clase trabajadora estadounidense.







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