Jóvenes y voto: lo que sí funciona (y lo que se tira a la basura) en México

¿De verdad sirven las campañas y estrategias para los jóvenes votantes?
La respuesta....... sí sirven… pero no como muchos creen.
No es que un spot genérico o un discurso aburrido de repente haga que todos los jóvenes salgan a votar. Pero cuando se hacen bien, sí mueven la aguja. Hay estudios serios (como los de CIRCLE en Estados Unidos) que demuestran que los jóvenes que son contactados por una campaña tienen entre 16 y 33 puntos más de probabilidad de ir a votar que los que nadie les habla.
Cómo funciona en la práctica
El contacto directo (mensajes de texto, amigos que te invitan, eventos en la uni) funciona mucho mejor que los anuncios tradicionales de televisión.
Las redes sociales (especialmente TikTok e Instagram) sirven para generar interés y plática, pero solas no bastan. Necesitan un llamado claro a registrarse y votar.
Lo que más prende es la autenticidad: hablar en su idioma, con humor, memes, historias reales y temas que sí les importan (vivienda, sueldos, clima, educación, seguridad).
Cuando se sienten que “me están hablando a mí” y no “me están tratando como niño”, responden.
¿Y en México cómo está la cosa?
Aquí el panorama es muy parecido, pero con sus propios matices.
En las elecciones de 2024 la participación de los jóvenes (especialmente de 20 a 29 años) fue de las más bajas: rondó el 47-50%, mientras que los de 18 años (los que votaban por primera vez) sí salieron más (arriba del 60%).
Los adultos mayores siguen siendo los que más votan.

Las campañas sí intentaron llegarles fuerte por redes:
Jorge Álvarez Máynez (Movimiento Ciudadano) apostó casi todo a TikTok, memes, canciones pegajosas, estética “fosfo fosfo” y cultura pop. Logró mucha visibilidad y engagement entre jóvenes, y aunque no ganó, sí consolidó a su partido en ese sector.
Claudia Sheinbaum dedicó menos tiempo a “hablarle” directamente a los jóvenes, pero igual se llevó la mayor parte del voto joven (alrededor del 50%).
TikTok se volvió la red estrella: concentró una barbaridad de interacciones durante la campaña.
El PAN y el PRI poca creatividad dentro de sus campañas juveniles. El mensaje de redes de solo pasearse en videos durante los recorridos de los candidatos y de Xochitl Galvez no funciono.
El problema en México es que muchos jóvenes sienten que las propuestas para ellos son pocas o genéricas, y hay mucha desconfianza hacia los políticos. Aun así, cuando una campaña usa bien las redes, habla de temas reales y no suena falsa, sí logra mover gente… aunque todavía no alcanza para subir mucho la participación general.

Las campañas sí sirven para los jóvenes, pero solo si dejan de hablar como políticos de los 90 y empiezan a hablar como personas normales. En México el ejemplo de 2024 mostró que TikTok y el lenguaje juvenil abren puertas, pero todavía falta mucho para que los de 20-29 años voten al mismo nivel que sus papás o abuelos.
¿La clave? Contacto real + autenticidad + temas que les duelen. Sin eso, el esfuerzo se va al aire.





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