“Hablan de ‘mejorar el transporte’ desde la camioneta mientras tú vas como sardina en el camión”

Hay una verdad de a kilo en este país:muchos de los que hablan de “reformas al transporte público” nunca se han subido a uno… y si se subieron, fue solo para la foto y con seguridad atrás.
O sea, el típico político que llega en camioneta negra, se baja, se pone la gorra de “soy pueblo”, se toma la foto adentro del camión, sonríe, y a los 8 minutos ya está otra vez en el aire acondicionado preguntando “¿ya terminamos?”.
Y luego esos mismos weyes son los que deciden cómo debe funcionar el transporte de millones de personas.
¿Qué pasa cuando alguien que nunca ha sudado en el camión diseña el sistema?
Pasa esto, y con risas para no llorar:
1. Inventan soluciones de ciencia ficción
“Vamos a poner una app para que reportes las fallas”.Hermano… si el problema es que el camion o el tren no llega, ¿de qué me sirve la app? ¿Para quejarme más bonito mientras estoy apretado como sardina?
2. Priorizan lo que se ve en redes
Inauguran Cablebús, Trolebús, “estaciones modernas” y todo muy Instagram.Mientras tanto, la Línea 3 sigue descomponiéndose cada dos por tres y la gente llega tarde al jale. Pero hey, la foto quedó chida. O las estaciones de los camiones llenas de gente porque no llegan los camiones.
3. Hablan del “usuario” como si fuera un personaje de cuento
Dicen: “Hay que pensar en el usuario”.El usuario eres tú, el que viaja parado, con el codo en la costilla y oliendo el aliento del de enfrente. Ellos no. Ellos piensan en el usuario desde el asiento de piel de su camioneta.
4. Las reformas salen a medias… o ni salen
Anuncian “la gran transformación del transporte” y al final te dejan el mismo Metro saturado, los mismos microbuses del año del caldo y la misma frase de siempre: “Estamos trabajando en ello”.

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El chiste (que ya no da risa)
Es como si el chef del restaurante nunca hubiera probado la comida, pero se la pasa dando entrevistas diciendo cómo se debe sazonar. O como si el director del hospital nunca se hubiera enfermado, pero te explica cómo debes sentirte cuando te duele algo.
Mientras los que deciden el transporte público sigan moviéndose en camioneta con chofer, el sistema va a seguir diseñado para verse bien… no para funcionar bien.
Porque nadie pelea con urgencia un problema que nunca ha sufrido.
Y aquí el problema lo sufren todos los días millones de mexicanos… menos los que lo “arreglan”.





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