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IA: la pelea entre Obama y Trump que define el futuro de la tecnología

efectoparallax5
hace 1 día
2 min de lectura

Mira, en septiembre de 2026 quedó clarísimo que Obama y Trump ven la inteligencia artificial de formas completamente opuestas. Y no es solo una diferencia técnica… es casi filosófica.


Obama: “Cuidado, que esto se nos puede ir de las manos


”El expresidente salió a decirle a los demócratas (en un evento privado, pero se filtró todo) que la IA tiene que ser tema prioritario de su partido. Su mensaje fue más o menos así:“Esto va demasiado rápido y está en manos de empresas privadas. Si no lo controlamos, puede ser peligroso. Pero si lo hacemos bien, puede ayudarnos a curar enfermedades y a conseguir energía limpia”.


Obama quiere:


  • Un plan claro de seguridad

  • Proteger a los niños de lo que pueda salir de estas herramientas

  • Pensar ya en cuántos trabajos se van a perder y qué va a pasar con la gente que se quede sin empleo


El cree que el gobierno tiene que meterse de lleno, poner reglas y no dejar que las grandes compañías hagan lo que les dé la gana.



Trump: “Déjenla volar, que nosotros vamos ganando”


Trump, por su parte, no se anduvo con medias tintas. Cuando varios jefes de empresas de IA empezaron a pedir que se frenara un poco el desarrollo, él respondió en Truth Social con todo:“El único control que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente (¡con alto CI!). Y eso ya lo tenemos”.


Además dijo que las preocupaciones actuales son una “conspiración enferma” que solo beneficia a China, y que Estados Unidos ya tiene suficiente poder para controlar a estas empresas si se pasan de listos. Su lógica es simple: quien gane la carrera de la IA, gana el futuro. Y él no quiere que nadie frene a las empresas americanas.


¿En qué se resumen las dos posturas?

  • Obama: “Hay que ponerle frenos y reglas, porque si no, se nos puede ir de las manos y afectar a mucha gente”.

  • Trump: “No frenen nada. Hay que acelerar a fondo y ganarle a China. El resto es ruido”.


Básicamente, uno ve la IA como algo que hay que domesticar para que no haga daño, y el otro la ve como un arma estratégica que hay que potenciar al máximo.Y mientras tanto, los que realmente están construyendo estas inteligencias artificiales (los de Anthropic, OpenAI, etc.) andan pidiendo más precaución… lo que pone a Trump en una posición curiosa: pelearse no solo con los demócratas, sino también con parte de la propia industria tech.


Así de dividido está el tema ahora mismo

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